¡No mames Georgie!


 It: El payaso que explotó mi coulrofobia



Una buena tarde se nos ocurrió a mis primos y a mi poner la película de “Eso”, para variar tres chamacos que se cagaban con el ruido del viento querían demostrar que esto no los afectaría, gran error, empezó desde que Georgie fue por el maldito barco, ¿neta Georgie?, nosotros nos estábamos cagando del miedo con la simple lluvia y ese niño fue a meter su cabezota a una alcantarilla dónde un payaso igual de horrible que Cepillín le hablaba... ¡no mames Georgie!.



Coulrofobia es el terror que te produce un payaso, comúnmente se desarrolla desde niños y se queda hasta la edad adulta. ¿Cómo empieza para mi?, ¿a los tres años huía de ellos?, ¿acaso jamás fui a un circo para no verlos?, no, no fue así, todo comenzó gracias a It, Eso en México; Centavito en España. Y la neta por más qué pasa el tiempo no he podido quitarme ese terror, incluso en una fiesta a la cuál nos invitaron tiempo después de ver It hicimos el ridículo de nuestras vidas, ya sabíamos que nunca veríamos a los payasos igual, gracias King por darle otro temor a nuestras noches. Ni hablar de rogarle a mi madre que no quitará la tapita de la coladera del baño, como si esa estrellita de mar de plástico fuera a impedir la salida de un payaso infernal, esa fobia que nos regaló King a muchos niños noventeros no tiene comparación, porque si, nos traumamos con El Exorcista pero vamos, no es que una niña endemoniada que vomitaba verde fuera nuestra diversión frecuente en nuestras fiestas infantiles. Este terror era de algo cotidiano, inocente, y cómo vimos en el curso algo de lo que a King le gusta valerse.

Es fascinante como Stephen King puede retorcer algo tan inocente como un payaso, ni hablemos del gato resucitado, no me meteré en eso porque de por si los míos son un poco diabólicos no quiero imaginarlos en la mente de King, y tengo que agradecer al profe Tony por empujarme a ese miedo de la infancia, porque ver ambas adaptaciones en un fin de semana para mi fue demasiado, no diré que ya estoy curada de esa fobia pero al menos puedo verlas sin tener que pellizcar a alguien o cerrar las ojos.


El curso de Stephen King impartido por el profesor Tony ha sido una muy grata experiencia, te conduce de una manera peculiarmente agradable a la mente del escritor, te llena de datos curiosos para romper el hielo en cualquier ocasión, además que el carisma del profesor te atrapa en todo momento. Date la oportunidad de conocer de la mano del profe Tony el fascinante y perturbador mundo de King, no te arrepentirás. Recuerda que: “Flotan, flotan, Georgie. Y cuando estés aquí abajo, conmigo, tú también flotarás."



Eli Elizalde

@adelitaelcaos en twitter




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